big data

Big Data para enfrentar ciberataques

Cada día que pasa los datos creados, procesados y almacenados por los diferentes sistemas informáticos dentro y fuera de Internet se hacen más abundantes.

Según el estudio Data Age 2025, elaborado por la consultora IDC, para el año 2025 se habrán creado más de 163 zettabytes de datos en el mundo, una cifra que multiplica por 10 los datos que se registraron en 2016. Y, según el informe, el 20% de toda esta data será crítica para la vida diaria de las personas y las empresas.

Estos números no sólo ponen la piel de gallina, también invitan a pensar en el Big Data como herramienta clave para poner en orden todos estos datos, analizarlos, procesarlos y sacar el máximo partido de ellos; buscando preservarlos para evitar que se utilicen de manera maliciosa y usarlos para adelantarse a los ciberataques.

¿Qué es el Big data?

Cuando hablamos de Big Data nos referimos a una tecnología capaz de analizar grandes conjuntos de datos o combinaciones de conjuntos de datos cuyo tamaño (volumen), complejidad (variabilidad) y velocidad de crecimiento (velocidad) dificultan su captura, gestión, procesamiento o análisis mediante tecnologías y herramientas convencionales, tales como bases de datos relacionales y estadísticas convencionales o paquetes de visualización, dentro del tiempo necesario para que sean útiles.

El Big Data suele ir acompañado de la Inteligencia Artificial, dos tecnologías que se complementan de manera muy efectiva y juntas sirven para la protección ante cualquier amenaza Click To Tweet

Herramientas Big data para empresas

Se necesitan herramientas Big Data que nos ayudan a analizar, procesar y almacenar todos los datos recogidos. Un gran número de entre las mejores herramientas usadas en Big Data son open source, lo que da fe del éxito de este modelo de desarrollo, además de las alternativas de pago.

Hadoop es un proyecto Apache que engloba un conjunto de tecnologías software bajo un framework con licencia libre para la gestión de aplicaciones distribuidas.

Hadoop engloba diferentes módulos, con diversas capacidades muy interesantes para el manejo de grandes cantidades de datos. En concreto, el sistema de ficheros distribuido HDFS (Hadoop Distributed File System) junto con el sistema MapReduce para procesamiento paralelo proporcionan un entorno perfecto para su tratamiento distribuido.

Además, otros proyectos bajo el abanico de Apache han potenciado sinergias con Hadoop, conformando un abanico de herramientas muy útiles en los entornos Big Data. Algunos de los ejemplos más importantes son:

  • ZooKeeper: Servidor para la coordinación de aplicaciones distribuidas.
  • Pig y Hive: Proporcionan capas de abstracción de nivel superior para datos y consultas.
  • Mahout: Librería de aprendizaje automático para el descubrimiento de información en los datos.

La solución Big Data

Según señala IDC en su informe Big Data y Analítica Predictiva: Sobre la línea de la ciberseguridad, el número de ataques continúa aumentando, los tipos de amenazas también y las formas de ataque han crecido y se han diversificado. Ante este panorama, la única manera de luchar contra los ciberataques es sofisticando también las estrategias de prevención, diagnóstico y solución.

Dicen que sólo se puede destruir un sistema desde dentro. Y sólo se puede frenar a los ciberdelincuentes si se conocen sus formas de actuar y sus patrones. Algo que es posible gracias al Big Data. Los negocios lo saben, sobre todo tras acontecimientos del pasado año, y por eso, cada vez son más cuidadosos con la información que manejan.

El Big Data se presenta como la mejor solución para evitar ataques. Y no le faltan los motivos:

  • Detecta tendencias y fenómenos sociales gracias al análisis de los datos masivos recogidos de grandes plataformas y redes.
  • Sirve como herramienta de pronóstico. Como de un sismómetro se tratara, el Big Data puede adelantarse a los ciberataques gracias al estudio de los datos y la configuración de patrones. De esta manera, incrementa y adapta la prevención y la respuesta ante cualquier tipo de amenaza.
  • Monitoriza en tiempo real sistemas seguros y rastrea posibles brechas de seguridad.
  • Acorta los tiempos de reacción y de defensa, además de visibilizar tanto el histórico como la actividad en tiempo real de los endpoints.
  • Mejora la capacidad analítica y los procesos, clasificando automáticamente los procesos, eventos y demás archivos.
  • Realiza análisis forenses de amenazas y ataques.

El mejor tratamiento ante los ciberataques

El Big Data, por tanto, se presenta como el mejor antídoto para la prevención de los ataques maliciosos, pero también puede servir como tratamiento efectivo para los equipos cuando éstos ya están infectados.

Como sucede con el cuerpo humano, no es lo mismo la detección del ataque en las primeras fases que en las últimas, cuando el equipo está ya dañado.

Con el Big Data podemos analizar automáticamente y de manera periódica datos a gran escala para disponer de la información sobre el estado de salud del dispositivo en tiempo real.

De esta forma, y si existe cualquier ataque o virus infectando el sistema, se pueden tomar medidas para erradicar el problema.

Y es que esta es la parte más sensible dentro del área de ciberseguridad, pues es la fase en la que más interviene el ser humano que debe determinar las soluciones a poner en marcha para frenar el problema. Y cuantos más datos tenga y más estructurados estén más acertada será su decisión.

El Big Data ya no es el futuro, porque el futuro es ahora, y esta tecnología se requiere para proteger a la sociedad tanto en su vida diaria como en su aspecto empresarial. Las amenazas seguirán encontrando nuevas formas de poner en peligro los dispositivos y sólo si nos adelantamos a estos hackers podremos superar estos ataques.

Conclusión

Como se puede comprobar, los perfiles y el nivel de especialización para esta nueva tecnología es muy alto. Pero es que al día se generan 2,5 trillones de bytes en información en todo el mundo y sólo aquel que sepa gestionar y estructurar podrá valerse de los datos para dar a sus clientes lo que necesitan, y adelantarse a posibles ciberataques. Sólo aquel que controle el Big Data tendrá en su poder las riendas para evitar un Wanna Cry.