El rol del Cloud Computing en el Internet Industrial de las Cosas

El rol del Cloud Computing en el Internet Industrial de las Cosas

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Durante todo el año 2020, la pandemia de Covid-19 mostró la importancia del cambio tecnológico en toda la industria a nivel mundial, teniendo claros ejemplos como el manejo de Call Center, donde los empleados pasaron de estar en la oficina a atender llamadas en casa, el incremento en el uso de taxis sin chofer, hasta el uso reciente y creciente de drones para el despacho de mercancía y productos.

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Esto demuestra que si no se cuenta con la IIoT (El internet Industrial de las Cosas, por sus siglas en inglés) y la computación en la nube, estos avances nos arrollaran en una ola tecnológica imparable.

La IIoT nos permitirá interconectar máquinas con AI (Software de Inteligencia artificial) para aumentar la precisión de los procesos y elevar la producción. Pero esto deberá ir unido de la mano del Cloud Computing (Computación en la Nube, en inglés) como una solución innegable para alcanzar esa cresta de la ola tecnológica y no naufragar en el intento.

“El proceso de transformación sólo beneficiará a quienes sean capaces de innovar y adaptarse”

Desde el inicio de la cuarta revolución industrial, con la incorporación de la tecnología en el proceso productivo, muchas empresas se han visto en la necesidad de transformar dichos procesos y así, poder competir en sus respectivos mercados.

Pero todo este proceso debió estar acompañado de la incorporación de servicios disponibles en cualquier momento y lugar, por lo tanto, la integración de actividades cotidianas con la computación en la nube abre esa brecha de conectividad para lograr ser virtualmente omnipresente en las labores de la empresa.

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Consecuencias de no incorporar la computación en la nube en los procesos productivos (industriales y empresariales)

Aquellos empresarios o industriales que aún se quedan con sus viejos modelos productivos y tecnologías de comienzos del 2000 se enfrentarán a la terrible realidad de ver cómo su rebanada del pastel de market share se va reduciendo peligrosamente.

Esto se puede explicar mejor con una cita del director ejecutivo del Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés), Klaus Schwab, y autor del libro “La cuarta revolución industrial”, en una entrevista dada al canal BBC en el 2016:

La cuarta revolución industrial, no se define por un conjunto de tecnologías emergentes en sí mismas, sino por la transición hacia nuevos sistemas que están construidos sobre la infraestructura de la revolución digital (anterior)”, y concluye su cita diciendo “Hay tres razones por las que las transformaciones actuales no representan una prolongación de la tercera revolución industrial, sino la llegada de una distinta: la velocidad, el alcance y el impacto en los sistemas. La velocidad de los avances actuales no tiene precedentes en la historia… Y está interfiriendo en casi todas las industrias de todos los países”, apunta el WEF

Ventajas del uso de la Computación en la nube con la IIot para la próxima década

El uso de estos servicios tecnológicos lleva años en el mercado, permitiendo que grandes y medianas empresas logren transformar sus negocios aumentando la participación de éstas en áreas antes no comercializadas, pero que  no implica que sea tarde para un cambio, solo que no se puede esperar más tiempo para implementar estos servicios en los procesos productivos de hoy en adelante.

Tomemos el ejemplo de Alemania, que para el 2016 se planteó el reto de automatizar su producción industrial, con una proyección de ingresos superior a los 15 Billones de euros en los próximos diez años, y hoy día no notamos esa realidad al observar que este país se encuentra entre los países del primer mundo con mayor crecimiento económico y de mayor estabilidad financiera y comercial durante el proceso de la pandemia del Covid-19 en Europa

Otras ventajas considerables a tomar en cuenta con la incorporación la Computación en la Nube es:

  •         No requiere trasladar tecnología (hardware o software) entre sitios o instalaciones para poder operar efectivamente. Puede iniciar sesión y empezar rápidamente a utilizar las aplicaciones de negocio o trabajo que tiene configuradas en la nube
  •         Las aplicaciones y los datos son accesibles desde cualquier sistema conectado las 24 horas del día
  •         No se pierden datos si su sistema falla, ya que los datos están en el cloud
  •         El servicio permite escalar dinámicamente en función de las necesidades de uso, incorporando avances, modificaciones y ajustes a las aplicaciones o procesos.

 

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Temores al usar Computación en la nube y cómo calmarlos

El principal temor al tener la información y procesos disponibles en la nube es perder el control sobre los datos. Pero de nuevo no hay fundamento para ello. El despliegue en la nube sería equiparable al alojamiento en un entorno local.

De hecho, el control de aplicaciones, datos o cualquier otra información es completa con la ventaja añadida de que al apostar por la nube, estaremos confiando las funciones de seguridad y mantenimiento a los mejores profesionales del mundo, pudiendo modificar además la capacidad necesaria de forma inmediata.

Esta sensación de falta de control responde en muchos casos más a factores intangibles que tangibles. La sensación de propiedad conlleva innumerables restricciones, costes de mantenimiento, requerimientos de inversión adicional y en definitiva, un concepto de “deuda técnica” que crece a pasos agigantados y sólo permite tener en funcionamiento una plataforma tecnológica en vez de invertir en la innovación necesaria para los cada vez más cambiantes requisitos de negocio

El temor al grado de pertenencia tecnológica es un factor apreciable en muchos empresarios donde su patrimonio mayoritario lo representan sus activos fijos (bienes muebles, inmuebles, equipos tecnológicos, entre otros).

Al ver reducidos esos equipamientos e infraestructura tecnológicas se siente un vacío de poder patrimonial que da la sensación de pérdida de control, pero en el fondo financiero representa un ahorro sumamente considerable, ya que la tecnología se deberá renovar en los próximos años mucho más aceleradamente que en décadas pasadas para poder afrontar los avances y desarrollos en esa área, lo que impacta en la depreciación de activos (y sabemos que la tecnología es el principal activo en depreciarse financieramente).

Estos costos de reinversión tecnológica podría dejarlos en manos de terceros al contratar servicios de computación en la Nube y la IIoT, ya que dichos montos se diluirá entre todos los clientes que posea su proveedor en vez de someter a su empresa a una inversión en tecnología de punta (si aún no ha incorporado estos servicios).

La Cuarta Revolución Industrial y la Computación en la Nube, ¿para quién?

Los países más avanzados son los que lideran los cambios con mayor rapidez, pero a la vez los expertos destacan que son las economías emergentes las que podrán sacarle mayor beneficio.

La cuarta revolución tiene el potencial de elevar los niveles de ingreso globales y mejorar la calidad de vida de poblaciones enteras, apunta Schwab, las mismas que se han beneficiado con la llegada del mundo digital (y la posibilidad, por caso, de hacer pagos, escuchar música o pedir un taxi desde un celular ubicuo y barato).

Sin embargo, el proceso de transformación sólo beneficiará a quienes sean capaces de innovar y adaptarse.

“El futuro del empleo estará hecho de trabajos intangibles, en industrias que usan tecnologías nuevas, en condiciones globales que ningún ser humano jamás ha experimentado”, resume David Ritter, CEO de Greenpeace Australia/Pacífico, en una columna sobre la cuarta revolución para el diario británico The Guardian.

Aunque los empresarios parecen entusiasmados – más que intimidados- por la magnitud del reto: un sondeo demuestra que el 70% tiene una proyección de expectativas positivas sobre la cuarta revolución industrial.

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Según la última medición que publica General Electric todos los años donde comparte las opiniones de líderes a nivel mundial a través de 23 países,  menciona que:

  • Al menos  70% de los líderes empresariales tiene expectativas positivas sobre el proceso de computación en la nube.
  • En otro aspecto, el 85% cree que las innovaciones de los sistemas ciber físicos serán beneficiosas para las compañías y el negocio.
  • Un 64% está dispuesto a asumir los riesgos de innovar.
  • Apenas el 17% conserva el temor de un impacto negativo en los empleados

Aunque la distribución regional es desigual y son los mercados emergentes de Asia y América Latina principalmente los que están adoptando los cambios de manera más disruptiva que sus pares de economías desarrolladas.

“Ser disruptivo es el estándar de oro para ejecutivos y ciudadanos, pero sigue siendo un objetivo complicado de llevar a la práctica”, reconoce el estudio.



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