Los beneficios de mudarse a la nube

Mudarse a la nube es cada vez más popular gracias a los beneficios inmediatos del sistema, pero hay que aprender a hacerlo de forma segura.

En estos tiempos de constantes avances tecnológicos es cada vez más frecuente ver a empresas, sin importar su tamaño, tomar la decisión de mudarse a la nube y almacenar ahí toda su información importante. Entre los principales beneficios de este movimiento está el ahorro de costos en elementos de hardware que, como sabemos, se deterioran con el paso del tiempo, algo que no ocurre con un sistema de almacenamiento en la nube. También reducimos el tiempo y dinero que antes servía para encontrar personas que se encarguen del mantenimiento de los aparatos, que con los años, se hacía más recurrente.

Hay que tener presente también que, seguir contando con servicios de almacenamiento externo, te pone en riesgo constante de un deterioro imprevisto, que ocasiona caídas en tu productividad, horas de trabajo perdidas y un irremediable daño en tu imagen corporativa. Eso es algo que no ocurriría de forma tan simple con un servicio en la nube, que a diferencia de lo antes mencionado, te ofrecen un alto desempeño, seguridad permanente, precios ajustados a tu consumo real y una envidiable estabilidad. La imagen de tu empresa no puede ser algo que pases por alto, la nube es un excelente aliado.

Entre otros beneficios técnicos que trae consigo la adopción en la nube están la posibilidad de configurar qué personas pueden o no acceder a determinada información, la facilidad para intercambiarla en tiempo real, y la posibilidad de aumentar o disminuir el espacio de almacenamiento de acuerdo a la cantidad o tamaño de los archivos. Eso sí, hay algunos consejos que debes seguir para poder mudarte a nube con total seguridad y garantizar el incremento de la productivas en tu empresa.

En primer lugar, hay que trabajar de forma ordenada y comunicando los detalles y pasos a todos los miembros de la organización, así como los beneficios y motivos que han impulsado dejar atrás los medios físicos. Hay que seguir capacitaciones para que el servicio pueda ser usado de forma segura y aprovechado al máximo. La implementación no debe hacerse a la ligera, hay que investigar cómo adaptar tus sistemas actuales a los beneficios de la nube, para que la inversión y el esfuerzo no sea en vano.

Por eso es recomendable ir mudándose poco a poco para que la implementación sea exitosa. Hacerlo por etapas te permitirá evaluar mejor el funcionamiento del sistema, el avance y la adaptación gradual de todos los miembros de tu organización.

Todos los cambios, necesitan planificación de estrategias. Solo de esa forma podremos ver resultados y aprovechar al máximo todas las ventajas que tenemos a disposición.

(Fuentes: Arandasoft, SAP)