nubes multiples

Multi-Cloud: desafíos en la transformación empresarial

En un mundo donde la transformación digital es un imperativo estratégico, muchas empresas se han embarcado en el viaje hacia la nube en busca de una mayor agilidad, costos operativos mejor alineados, escalabilidad bajo demanda y un mayor enfoque en su negocio principal.

Algunas organizaciones han diseñado cuidadosamente estrategias para la adopción de tecnología en la nube; pero para la mayoría, su viaje a la nube ha sido un asunto ad hoc.

Muchos han implementado aplicaciones en varias nubes diferentes: nubes públicas, nubes privadas e incluso combinaciones de las dos (nubes híbridas).

Mientras que las nubes públicas y privadas demuestran cuán efectivas pueden ser para que las empresas implementen aplicaciones rápidamente, las estrategias de nube híbrida demuestran el valor de hospedar aplicaciones de en entornos tanto de nube como locales.

De manera similar, las ofertas de Software asa Service transforman la forma en que las empresas interactúan con los clientes, socios y proveedores.

Nuestro complejo mundo de múltiples nubes (multi-cloud) difiere enormemente de la forma en que se presenta la “nube” en las noticias y en las de diapositivas de los vendedores.

Las Multi-Cloud no son una entidad única y amorfa de recursos compartidos de entrega, cómputo, almacenamiento y redes de aplicaciones, como les gustaría creer a algunos profesionales y ejecutivos de TI.

En realidad, la nube está compuesta por una mezcla heterogénea de proveedores de servicios en la nube (CSP), infraestructuras, tecnologías y arquitecturas que a menudo se implementan en múltiples nodos globales. Esto es multi-cloud, y como cualquier tecnología, ofrece tanto beneficios como desafíos.

Tipos de nubes

Existen tres tipos de nubes en el mercado, cada una tiene características que las distinguen

¿Qué es la nube pública?

Esta es la forma más común de implementar soluciones basadas en la nube. Todos los recursos de la nube como servidores y almacenamiento son propiedad de un tercero o proveedor de servicios en la nube (CSP), que los administra y ofrece en forma de servicios.

Un ejemplo claro de nubes públicas son AWS, Azure y Google Cloud Platform. En este modelo de negocio digital, todo el hardware, software y demás componentes de la infraestructura subyacente son propiedad del CSP.

Las personas que contratan estos servicios pueden acceder a los recursos desde cualquier parte del mundo desde un navegador web.

Normalmente estas plataformas son usadas por las empresas para proporcionar correos electrónicos, aplicaciones de productividad y colaboración como Office 365, almacenamiento y entornos de desarrollo y prueba.

¿Qué es una nube privada?

Este modelo está compuesto por recursos de cómputo que solo usa una organización. Una nube privada puede ubicarse físicamente en el centro de datos local de una empresa u hospedada en en el data center de un servicio externo.

Sin embargo, en una nube privada, los servicios y la infraestructura siempre se mantienen en una red privada, el hardware y software se dedican únicamente a la organización.

De esta forma, una nube privada puede lograr que una organización pueda personalizar de forma más sencilla sus recursos para cumplir requisitos específicos de TI.

Las nubes privadas suelen usarlas agencias gubernamentales, instituciones financieras y cualquier organización mediana o grande que realice operaciones esenciales para la empresa y busque aumentar el control sobre su entorno.

¿Qué es una nube híbrida?

Este modelo tiene lo mejor de los dos mundos, donde se combinan infraestructura local (nubes privadas) con nubes públicas, de este modo las empresas pueden beneficiarse de las ventajas y beneficios de ambos modelos de tecnologías cloud.

En una nube híbrida, los datos y las aplicaciones pueden moverse entre nubes privadas y públicas para obtener más flexibilidad y opciones de implementación.

Por ejemplo, una empresa puede usar la nube pública para satisfacer necesidades de gran volumen con menor seguridad, como un correo electrónico, Apps como Office 365, G-suite; y la nube privada (u otra infraestructura local) para operaciones confidenciales esenciales para la empresa, como los informes financieros.

En una nube híbrida, también es una opción la “ampliación en la nube”. Esto se refiere a cuando una aplicación o recurso se ejecutan en la nube privada hasta que se produce una subida en la demanda (por ejemplo, un evento estacional como ventas en línea o envío de formularios de impuestos). En este punto, la organización puede “ampliarse” hacia la nube pública para aprovechar más recursos informáticos.

¿Una nube híbrida es lo mismo que multi-cloud?

La respuesta es NO, la diferencia es enorme, el término multi-cloud se refiere a la presencia de más de una implementación de nube del mismo tipo (pública o privada) que son de distintos CSP.

La nube híbrida se refiere a la presencia de distintos tipos de implementación (pública y privada) con algunas formas de integración y orquestación entre ellas.

Un enfoque multi cloud puede incluir dos entornos de nube pública o dos entornos de nube privada.

Un enfoque de nube híbrida puede comprender un entorno de nube pública y un entorno de nube privada con infraestructura (facilitada por interfaces de programación de aplicaciones, middleware o contenedores) que permite la portabilidad de la carga de trabajo.

Estos enfoques de nube no se excluyen mutuamente: puede tener ambos de forma simultánea. En verdad, cada vez es más común entre las empresas mejorar la seguridad y el rendimiento a través de una amplia carpeta de entornos.

Mejores prácticas para el Multi-Cloud

Todo esfuerzo exitoso de migración requiere desarrollar una estrategia integral para apoyar la migración y, a veces, tomar decisiones difíciles desde el principio.

La decisión más tentadora es omitir este paso por completo y sumergirse en las actividades de migración, pero esa opción aparentemente “fácil” puede hacer que la nube se convierta en un fracaso.

Los profesionales de TI que han adoptado un modelo de mejores prácticas comienzan con una comprensión del resultado deseado y un mecanismo para validar y medir el éxito en el viaje.

Desde esa base sólida, puede lograr tanto una evaluación adecuada de cuáles aplicaciones migrar como una comprensión de los objetivos de la migración (por ejemplo, rendimiento mejorado, latencia reducida, escalabilidad).

Paso #1: ¿QUEREMOS REALMENTE MIGRAR A LA NUBE?

Esta es una pregunta que todo jefe de TI debe hacerse antes de migrar a la nube, debido a que existen muchas ofertas dudosas de migración a la nube, que ofrecen los CSP como la solución final de la transformación empresarial.

No todas las empresas, ni todas las aplicaciones, deberían pasar a la nube, y mucho menos a una Multi-Cloud. Click To Tweet

Con demasiada frecuencia, suele escucharse historias de ejecutivos que ordena a TI “moverse a la nube” sin una buena comprensión de lo que eso significa.

Un mejor enfoque es desarrollar un caso de negocio real con respecto a los objetivos que establece en su estrategia general.

Por este y otros motivos, es necesario hacer una autoevaluación de la organización, considerando todas las variables de la ecuación y si el atractivo de los ahorros de costos son la única variable que lo motiva como jefe de TI para migrar a la nube, podría estar cometiendo un grave error.

UNA BUENA REGLA DURANTE ESTA FASE ES PENSAR REALMENTE EN LA APLICACIÓN MISMA, Y LO QUE SE NECESITA PARA EJECUTARLO.

PASO #2: ¿QUÉ APLICACIONES DEBO MIGRAR Y POR QUÉ?

Esta etapa se basa en hacer un inventario del entorno existente en la organización, prestando especial atención a las instalaciones de soporte CSP por ejemplo, cómputo, almacenamiento e infraestructura y las restricciones asociadas con las licencias de software.

Una buena regla general durante esta fase es pensar realmente en la aplicación en sí misma y en lo que se necesita para ejecutarla.

Si bien podría tener sentido mover una aplicación que se desarrolló hace unos pocos años, es probable que tenga menos sentido intentar mover una aplicación que haya existido durante una década y esté más fuertemente vinculada a su entorno de infraestructura de soporte nativo.

Sin la supervisión o aportaciones de profesionales de operaciones. El resultado es una complejidad arquitectónica en toda la empresa, lo que hace que la movilidad de las aplicaciones de un entorno (o de una nube) a otra no solo sea más difícil, sino también mucho más costosa.

PASO #3: ¡Just Do It!

Luego de diseñar las implementaciones necesarias teniendo en cuenta el enfoque multi-cloud, es necesario seleccionar las herramientas que puedan usarse en varios entornos para aumentar la flexibilidad. Luego migra, válida y repite el proceso

Siguiendo estos pasos las posibilidades de éxito en la migración son muy altas. Muchas empresas de hoy han adoptado una estrategia de CI / CD (integración continua, implementación continua) para sus despliegues en la nube, y funcionan.

A menudo es mejor comenzar con una aplicación que sea relativamente simple en su naturaleza y aprender de la experiencia.

El proceso iterativo se presta a una mejora rápida y continua tanto en productos como en servicios, en este caso, el éxito de las aplicaciones en un marco de múltiples nubes.

Por supuesto, es mejor tener una estrategia resumida para probar la aplicación recién implementada y apagar los sistemas heredados una vez que sus aplicaciones se estén ejecutando como deberían.

Las implementaciones más exitosas son aquellas en las que tanto el desarrollo de aplicaciones como los equipos de operaciones de red están bien alineados y trabajan juntos durante todo el proceso.

PASO #4: AVANZANDO Y ADOPTANDO PRÁCTICAS ORIENTADAS A LA NUBE

Con los primeros pasos del viaje a la nube y la migración de la primera App fuera de sus sistemas heredados, es necesario tener en cuenta que los departamentos de TI actuales se enfocan en el pensamiento de sistemas, no del compromiso a nivel de tareas.

En este mundo moderno, centrado en la nube, los modelos convencionales de desarrollo e implementación se están volviendo obsoletos.

Al abrazar la agilidad y la escalabilidad de la nube, combinada con la automatización de todo el sistema, una organización de TI puede convertirse en creadores de botones, no solo pulsadores de botones.

LA REALIDAD MULTI-CLOUD

El enfoque Multi-Cloud resulta muy complejo y confuso, sin embargo, está aquí para no irse. De acuerdo al informe The State of application delivery 2018, el  89% de las empresas se encuentran en la implementación del enfoque de múltiples nubes, ya sea que lo hayan planeado o no.

Las empresas con un plan estratégico y reflexivo para la adopción de la nube pueden evitar mejor las dificultades de la expansión, las arquitecturas aisladas y los servicios de aplicación insuficientes, mientras aprovechan todos los beneficios de los entornos de múltiples nubes.

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